Durante el segundo trimestre de 2026 ingresaron 589 millones de dólares vinculados con actividades turísticas, mientras el acumulado del primer semestre alcanzó 1,300.4 millones de dólares.
El turismo mexicano continúa atrayendo capital internacional. Durante el segundo trimestre de 2026, la inversión extranjera vinculada con esta actividad alcanzó 589 millones de dólares, cifra que representa un crecimiento de 49% frente al mismo periodo del año anterior.
La secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, señaló que el comportamiento de los recursos refleja la confianza que mantiene el capital extranjero en México y las oportunidades existentes para continuar desarrollando proyectos relacionados con una de las actividades económicas más importantes del país.
El crecimiento adquiere especial relevancia por el efecto que las inversiones turísticas pueden generar en otros sectores, desde construcción y servicios hasta transporte, comercio, gastronomía y entretenimiento.
Más de 1,300 millones de dólares en seis meses
Durante el primer semestre del año, la Inversión Extranjera Directa Turística (IEDT) acumuló 1,300.4 millones de dólares.
La cifra representó aproximadamente 3.7% de los 34,967.5 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa (IED) que México recibió durante ese periodo.
El resultado muestra la capacidad del sector para mantenerse dentro del radar de inversionistas internacionales interesados en aprovechar la demanda turística y el posicionamiento que mantiene México entre los principales mercados de viajes.
Turismo atrae capital y genera actividad económica
La llegada de inversión extranjera puede traducirse en nuevos desarrollos, modernización de infraestructura y crecimiento de empresas relacionadas con la atención de viajeros.
Rodríguez Zamora destacó también la importancia del turismo por su capacidad para generar empleos, fortalecer negocios y ampliar oportunidades de desarrollo en los destinos.
Esta característica convierte a la actividad en una extensa cadena económica. La construcción o ampliación de infraestructura turística puede generar demanda para proveedores locales, servicios especializados, transporte y comercios, mientras que su operación crea oportunidades permanentes vinculadas con la llegada de visitantes.
México mantiene atractivo para los inversionistas
El país cuenta con una oferta turística diversificada que incluye destinos de playa, grandes ciudades, Pueblos Mágicos, naturaleza, gastronomía, cultura, turismo de reuniones y experiencias comunitarias.
A ello se suma una infraestructura hotelera en expansión y conexiones aéreas con mercados internacionales estratégicos.
Estos factores permiten que la inversión se distribuya entre diferentes segmentos y modelos de negocio, desde proyectos de alojamiento hasta servicios vinculados con la experiencia del viajero.
El reto: convertir inversión en desarrollo
El crecimiento de la inversión también plantea el desafío de conseguir que los nuevos recursos generen beneficios de largo plazo para los destinos.
Infraestructura adecuada, planeación urbana, sustentabilidad, capacitación laboral y participación de proveedores locales son elementos que pueden determinar el impacto económico y social de los nuevos proyectos.
Con 589 millones de dólares durante el segundo trimestre y más de 1,300 millones acumulados durante la primera mitad de 2026, el turismo reafirma su capacidad para atraer capital extranjero y mantenerse como uno de los sectores estratégicos para el crecimiento económico de México.
