Las transferencias electrónicas continúan ganando terreno y Banxico prevé que durante 2026 el sistema supere en volumen de operaciones a los pagos realizados con tarjetas.
La forma en que los mexicanos pagan está experimentando una transformación acelerada. Después de años en los que las tarjetas de crédito y débito dominaron buena parte de las operaciones electrónicas, las transferencias realizadas mediante el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) avanzan rápidamente y podrían alcanzar un nuevo hito durante 2026.
De acuerdo con información del Banco de México (Banxico), se espera que al cierre del año SPEI supere en volumen de operaciones a las tarjetas de crédito y débito, un cambio significativo para una plataforma que comenzó a operar hace 22 años.
El crecimiento muestra cómo los teléfonos inteligentes, las aplicaciones bancarias y la digitalización de los servicios financieros están modificando los hábitos de millones de consumidores.
SPEI gana terreno en la vida cotidiana
Durante años, las transferencias bancarias estuvieron relacionadas principalmente con operaciones específicas, como pagar servicios, enviar dinero a familiares o realizar movimientos entre cuentas.
Hoy la realidad es diferente.
Desde restaurantes y pequeños comercios hasta profesionales independientes y empresas reciben pagos directamente mediante transferencias, eliminando en determinadas operaciones la necesidad de utilizar efectivo o una terminal bancaria.
La posibilidad de realizar movimientos desde una aplicación móvil también ha contribuido a convertir al SPEI en una herramienta cotidiana.
Las tarjetas enfrentan un nuevo competidor
México cuenta actualmente con más de 41 millones de tarjetas, de acuerdo con la información difundida, por lo que el avance de las transferencias representa un cambio importante dentro del sistema financiero.
Las tarjetas mantienen ventajas relevantes, especialmente por las líneas de crédito, promociones, meses sin intereses, programas de recompensas y aceptación en comercios físicos y digitales.
Sin embargo, las transferencias ofrecen otra característica especialmente atractiva: permiten mover recursos directamente entre cuentas bancarias sin depender de una tarjeta para completar la operación.
Por ello, más que una desaparición inmediata de las tarjetas, el crecimiento de SPEI apunta hacia un mercado donde existirán diferentes alternativas compitiendo por convertirse en la opción preferida del consumidor.
La banca móvil acelera la transformación
Una de las razones detrás del crecimiento de las transferencias es la expansión de las aplicaciones financieras.
Actualmente, buena parte de los bancos permite realizar operaciones desde un teléfono inteligente prácticamente en cualquier momento, facilitando transferencias, consultas y pagos sin acudir a una sucursal.
A este escenario se suma el crecimiento de bancos digitales y fintech, que han colocado la experiencia móvil en el centro de sus modelos de negocio.
El resultado es un consumidor cada vez más acostumbrado a administrar su dinero desde una pantalla.
Los negocios también modifican la forma de cobrar
Para empresas y pequeños establecimientos, la expansión de las transferencias abre nuevas posibilidades para recibir pagos.
Un negocio puede proporcionar los datos de una cuenta y recibir recursos directamente, mientras que el cliente puede completar la operación desde su aplicación bancaria.
Sin embargo, el crecimiento de este mecanismo también exige mejores procesos administrativos, conciliación de operaciones y medidas de seguridad para verificar correctamente cada pago.
México avanza hacia una economía más digital
A 22 años de la creación del SPEI, su posible avance sobre las operaciones realizadas con tarjetas representa mucho más que una competencia entre diferentes formas de pago.
Refleja una transformación en la manera en que los mexicanos utilizan los servicios financieros.
Las tarjetas continuarán siendo una herramienta fundamental, particularmente cuando existe financiamiento de por medio, pero las transferencias están ocupando cada vez más espacios dentro de las operaciones cotidianas.
Si las previsiones de Banxico se cumplen, 2026 podría convertirse en un año histórico para los pagos digitales en México, con SPEI superando por volumen de operaciones a uno de los instrumentos que durante décadas ha dominado las transacciones electrónicas: las tarjetas.
