La infraestructura de carga del Tren Maya registra un avance del 25 por ciento en su primera fase y se estima que hacia finales de 2026 inicie la operación temprana de este servicio, informó Gustavo Ricardo Vallejo Suárez, comandante del Agrupamiento de Ingenieros Felipe Ángeles, durante la conferencia conocida como “La Mañanera del Pueblo” encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El proyecto de carga representa una etapa clave dentro del desarrollo integral del Tren Maya, ya que busca fortalecer la conectividad logística del sureste mexicano y potenciar el intercambio comercial en la región.
Cuatro complejos estratégicos
La primera fase contempla la construcción y habilitación de cuatro complejos de carga ubicados en puntos estratégicos: Palenque, Poxilá, Progreso y Cancún. Estas instalaciones permitirán articular el transporte ferroviario con puertos, centros de distribución y zonas industriales, consolidando una red logística regional.
Uno de los componentes más relevantes es el tramo Mérida–Progreso, donde se construyen 70 kilómetros de nueva vía férrea que conectarán la capital yucateca con el puerto de altura de Progreso. Esta conexión busca fortalecer la salida y entrada de mercancías hacia mercados nacionales e internacionales.
Permisos ambientales y protección arqueológica
El comandante Vallejo destacó que la obra cuenta con los permisos ambientales correspondientes y que se desarrolla bajo protocolos de protección arqueológica. Reconoció que el proyecto se ejecuta en una zona con sistemas ambientales delicados, por lo que se mantienen medidas de supervisión y mitigación.
El sureste mexicano alberga importantes ecosistemas y vestigios arqueológicos mayas, lo que ha obligado a implementar esquemas de trabajo coordinados con autoridades ambientales y culturales para garantizar la preservación del patrimonio natural e histórico.
Generación de empleo y desarrollo regional
La construcción de esta primera etapa ha generado aproximadamente 11 mil 500 empleos directos, contribuyendo a la dinamización económica en los estados involucrados. La infraestructura de carga busca no solo fortalecer la movilidad de mercancías, sino también impulsar el desarrollo industrial y logístico del sureste.
El inicio de la operación temprana previsto para finales de 2026 permitirá comenzar a evaluar el funcionamiento del sistema antes de su consolidación total. La empresa Tren Maya será la encargada de operar esta infraestructura una vez concluida la primera etapa.
Un componente clave del proyecto integral
Si bien el Tren Maya ha sido ampliamente identificado por su componente turístico y de pasajeros, el sistema de carga representa un eje estratégico para ampliar su impacto económico. La integración de servicios logísticos puede potenciar cadenas productivas regionales, reducir costos de transporte y mejorar la competitividad del sureste mexicano.
Con un avance del 25 por ciento y metas claras para su operación inicial en 2026, la infraestructura de carga del Tren Maya se perfila como uno de los proyectos logísticos más relevantes en el sur del país, con implicaciones directas en comercio, empleo y desarrollo regional.
