En un esfuerzo decidido por democratizar el acceso a la educación superior y descentralizar las oportunidades académicas en México, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la creación de 10 nuevas sedes de la Universidad Nacional Rosario Castellanos (UNRC) durante 2025. Este ambicioso proyecto marca un paso clave en su visión de una educación pública, gratuita y de calidad como motor de desarrollo para el país.
Con nuevas sedes en San Luis Potosí, Tlaxcala, Yucatán, Estado de México, Baja California y Chiapas, el programa no solo responde a la creciente demanda de espacios universitarios, sino que abre nuevas puertas para miles de jóvenes que, de otro modo, tendrían que desplazarse a grandes ciudades para continuar sus estudios.
Una apuesta por la inclusión y la equidad
En palabras de la presidenta Sheinbaum, esta expansión universitaria representa “una inversión directa en el futuro del país”, al facilitar que más estudiantes especialmente en regiones históricamente marginadas accedan a una formación profesional sin barreras económicas o geográficas.
La Universidad Nacional Rosario Castellanos, creada durante su gestión como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, ha sido uno de los proyectos educativos más exitosos de la actual administración. Hasta ahora, ha graduado a más de 7,500 estudiantes, entre licenciaturas, posgrados y técnicos superuniversitarios, con una matrícula actual que supera los 50 mil alumnos.
Además de su crecimiento físico, la universidad se consolida como una institución de vanguardia al ofrecer programas de educación a distancia, permitiendo a los estudiantes cursar sus estudios desde cualquier parte del país. Esta flexibilidad ha sido clave para miles de jóvenes que deben combinar su formación con responsabilidades laborales o familiares.
Expansión nacional con impacto local
Alma Xóchitl Herrera Márquez, rectora de la UNRC, anunció que en marzo de este año comenzaron los programas académicos en las nuevas sedes de Comitán (Chiapas) y Tijuana (Baja California). Estas aperturas son parte de una estrategia de crecimiento orientada no solo al acceso, sino también a la pertinencia regional de la oferta educativa.
“La UNRC ha dejado de ser solo una universidad de la Ciudad de México. Es ahora una universidad nacional que llega a donde más se necesita. Nuestro compromiso es que cualquier joven con ganas de estudiar tenga un lugar donde formarse como profesionista”, declaró la rectora Herrera.
La convocatoria 2025 para las nuevas unidades académicas se lanzó el 6 de mayo y cerrará el 1 de junio. A la fecha, más de 50 mil personas se han registrado, de las cuales un 71% son mujeres, dato que evidencia el papel crucial de esta institución en el empoderamiento femenino a través de la educación.
Fechas clave para los aspirantes
- Publicación de resultados: 24 de junio
- Inicio del ciclo escolar: 8 de septiembre
Las nuevas sedes ofrecerán una amplia gama de programas académicos diseñados para responder a las necesidades locales en áreas como salud, tecnología, humanidades, desarrollo sostenible y administración pública. Esto garantizará una formación integral con impacto directo en el desarrollo económico y social de cada región.
Educación como prioridad de Estado
El modelo de la Universidad Rosario Castellanos refleja la visión de la Cuarta Transformación: una educación pública como herramienta de justicia social. A través de estas nuevas universidades, el Gobierno de México envía un mensaje claro: no habrá desarrollo nacional sin un sistema educativo sólido, incluyente y moderno.
Con el respaldo del gobierno federal y la colaboración de los gobiernos estatales, el proyecto no solo aspira a formar más profesionistas, sino a generar una nueva clase media intelectual, científica y humanista, capaz de liderar los cambios estructurales que México necesita.
Un modelo educativo del futuro
La UNRC ha demostrado ser un modelo replicable. Con alianzas académicas nacionales e internacionales, sistemas de becas, plataformas digitales de última generación y un enfoque pedagógico centrado en el estudiante, esta universidad marca un nuevo estándar en educación pública superior.
En un país donde solo 3 de cada 10 jóvenes acceden a la universidad, este tipo de iniciativas no son solo bienvenidas, son imprescindibles. A medida que avanza su implementación, las 10 nuevas sedes de la Rosario Castellanos podrían convertirse en semilleros de innovación, pensamiento crítico y desarrollo local.
