Quintana Roo: Patrimonio Maya vivo que lidera el turismo arqueológico en México

Con Tulum, Cobá y Chacchoben entre las zonas más visitadas del país, el Caribe Mexicano se posiciona como un destino de cultura milenaria y experiencias transformadoras.

En una tierra donde el mar Caribe abraza selvas milenarias, el pasado resurge con fuerza y convoca al presente. Así es Quintana Roo, un estado que no solo brilla por sus playas de arena blanca y su hospitalidad incomparable, sino también por su profundo legado maya, que hoy lo convierte en una referencia nacional e internacional del turismo cultural y arqueológico.

Los más recientes datos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirman esta tendencia: la zona arqueológica de Tulum se posiciona como la tercera más visitada de todo México, con 627 mil 634 visitas en el primer semestre de 2025, lo que representa el 12.39% del total nacional. Este número no solo reafirma el atractivo de Tulum como ícono turístico global, sino que también evidencia el interés creciente por experiencias que combinan historia, naturaleza y belleza escénica.

Tulum: la joya costera de la civilización maya

Ubicada frente al mar turquesa, Tulum es una de las pocas ciudades amuralladas construidas por los mayas en la costa, y su escenario arqueológico es único: estructuras ancestrales que emergen sobre acantilados frente al Caribe. Esta zona, que antiguamente funcionó como puerto comercial, hoy es uno de los principales motores del turismo cultural en Quintana Roo.

Pero no solo es historia. Tulum representa una narrativa viva que ha sabido dialogar con el viajero contemporáneo. Su magia reside en ese equilibrio entre el esplendor ancestral y las propuestas sustentables y de bienestar que definen al destino. Desde rituales temazcales hasta recorridos guiados con enfoque ecológico, Tulum es mucho más que un sitio arqueológico: es un punto de conexión con la cosmovisión maya.

Cobá y Chacchoben: el turismo que explora y transforma

El liderazgo de Quintana Roo en este rubro no se limita a Tulum. De hecho, Cobá y Chacchoben también se ubican dentro del top 10 nacional de zonas arqueológicas más visitadas en el primer semestre del año, con 104 mil y 134 mil visitantes, respectivamente.

Cobá, con su legendaria pirámide Nohoch Mul, una de las más altas del mundo maya, ofrece a los visitantes una experiencia inmersiva entre senderos selváticos, lagunas y sacbés (caminos blancos). Es un sitio que promueve el turismo de exploración activa, donde la bicicleta y las caminatas son protagonistas de un viaje íntimo con la naturaleza y la historia.

Por su parte, Chacchoben, al sur del estado y cerca de Bacalar, ha ido ganando popularidad por su tranquilidad, su riqueza arqueológica y su entorno biodiverso. Sus estructuras restauradas, rodeadas de árboles gigantes y aves tropicales, lo convierten en un destino ideal para quienes buscan una experiencia cultural menos masificada pero igualmente impactante.

Turismo cultural con visión global

Este posicionamiento no es fruto del azar. El Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ) ha trabajado de manera estratégica en posicionar los destinos arqueológicos del estado como parte fundamental de su oferta turística integral.

“El turismo cultural es una de nuestras mayores fortalezas y está llamado a ser un pilar de desarrollo económico sostenible para nuestras comunidades”, ha señalado en múltiples ocasiones Bernardo Cueto Riestra, secretario de Turismo de Quintana Roo. “Los datos del INAH respaldan esta visión: somos líderes en turismo arqueológico y vamos por más”, agregó en entrevista reciente.

México mira hacia el sur: la selva maya como eje de integración

A nivel nacional, Quintana Roo destaca junto a Yucatán como potencia cultural, con Chichén Itzá liderando el ranking del INAH con 1.1 millones de visitas. La sinergia entre ambos estados y la posibilidad de una integración regional más profunda con Campeche, Tabasco y Chiapas es clave para consolidar un corredor cultural de alto impacto.

La promoción del Tren Maya, el impulso a las rutas arqueológicas, y la profesionalización de servicios turísticos alrededor de los sitios históricos, representan oportunidades para potenciar el turismo de larga estancia, diversificar mercados y fortalecer el tejido económico de comunidades rurales.

Una experiencia que trasciende

En total, más de 5 millones de personas visitaron zonas arqueológicas en México entre enero y junio de 2025, y casi 900 mil de esas visitas se concentraron en Quintana Roo, lo que demuestra que el estado no solo compite, sino que lidera.

Quintana Roo no es solo sinónimo de playas paradisíacas: es cuna de civilizaciones, testimonio de grandezas pasadas y presente vibrante de comunidades que siguen hablando la lengua de sus ancestros. En cada piedra de Tulum, en cada escalón de Cobá, en cada ofrenda simbólica de Chacchoben, el viajero encuentra una razón más para volver.

You May Also Like