México ya se ubica entre las cinco economías más grandes del mundo en la producción de semiconductores, un sector estratégico que actualmente concentra el 75% del mercado global, informó Mathias Cormann, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Durante una conferencia de prensa realizada en la Secretaría de Economía, Cormann subrayó que la creciente relevancia de los semiconductores en la economía moderna ha impulsado un dinamismo sin precedentes en el país. Estos componentes son esenciales para industrias de alto impacto como la inteligencia artificial, la robótica y el sector automotriz, lo que ha convertido a su producción en un eje central del desarrollo tecnológico global.
El secretario general destacó que el sector de semiconductores en México crece a un ritmo superior al de cualquier otra actividad manufacturera, consolidándose como uno de los motores más dinámicos de la industria nacional. Este crecimiento responde a una combinación de factores, entre ellos la integración de México en las cadenas de suministro de América del Norte, su capacidad industrial instalada y la especialización técnica de su capital humano.
“Esto representa una oportunidad significativa para que México atraiga mayores flujos de inversión extranjera directa e incremente su peso en las cadenas de valor globales”, declaró Cormann al referirse al potencial estratégico del sector.
La producción de semiconductores se ha convertido en uno de los pilares de la economía digital contemporánea. Estos microcomponentes son indispensables para el funcionamiento de dispositivos electrónicos, sistemas de automatización, vehículos inteligentes y tecnologías emergentes. En este contexto, el posicionamiento de México dentro de las principales economías productoras fortalece su perfil como actor clave en la industria tecnológica mundial.
El anuncio también subraya la relevancia del país dentro de la reconfiguración global de cadenas de suministro, donde la regionalización y la diversificación de proveedores han cobrado mayor importancia. La ubicación geográfica estratégica de México, junto con su red de tratados comerciales, le otorgan ventajas competitivas en un entorno internacional cada vez más enfocado en la resiliencia industrial.
El crecimiento del sector no solo impacta en cifras macroeconómicas, sino que también impulsa la generación de empleos especializados, el desarrollo de infraestructura tecnológica y la atracción de proyectos de alto valor agregado. La expansión de esta industria contribuye a fortalecer la transición hacia una economía basada en innovación y tecnología avanzada.
Con este posicionamiento, México consolida su papel dentro de uno de los sectores más estratégicos del siglo XXI. La producción de semiconductores no solo responde a la demanda actual de mercados tecnológicos, sino que abre oportunidades para incrementar la inversión extranjera directa y profundizar la integración del país en las cadenas globales de valor.
El reconocimiento por parte de la OCDE refuerza la relevancia internacional del sector en México y confirma su potencial como motor de crecimiento económico sostenible en los próximos años.
