Ubicada a tan solo 20 minutos de la ciudad de Chetumal, Laguna Guerrero es uno de los secretos mejor guardados del sur de Quintana Roo. Con sus aguas tranquilas, vegetación exuberante y presencia de manatíes en su hábitat natural, este rincón se ha convertido en un paraíso para el turismo de naturaleza, ideal para quienes buscan experiencias auténticas, sostenibles y lejos del bullicio de los grandes centros turísticos.
Esta laguna de agua dulce, conectada al sistema lagunar del Río Hondo y la Bahía de Chetumal, es una de las más importantes del Caribe mexicano por su biodiversidad. En sus aguas habita una de las poblaciones más estables de manatíes antillanos (Trichechus manatus), especie protegida por la legislación mexicana y considerada en peligro de extinción. El sitio ofrece un entorno único para el avistamiento de estos nobles gigantes marinos, en un entorno de total respeto por su conservación.
Un modelo de turismo sustentable
El Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ) ha trabajado de la mano con comunidades locales, operadores turísticos y autoridades ambientales para promover Laguna Guerrero como un ejemplo de destino sostenible. La estrategia incluye impulsar visitas responsables, desarrollar infraestructura mínima de bajo impacto y fomentar el respeto por los ecosistemas naturales.
Bajo la dirección de Andrés Martínez Reynoso, director de Mercadotecnia del CPTQ, se han reforzado campañas para visibilizar estos sitios menos explorados, posicionándolos como alternativas ideales para un turismo consciente y enriquecedor. Martínez ha subrayado en distintas entrevistas que “el sur del estado tiene un enorme potencial por su autenticidad y riqueza ambiental, y Laguna Guerrero representa exactamente eso: naturaleza viva, historia comunitaria y experiencias inolvidables”.
Gracias a estos esfuerzos, actualmente se ofrecen recorridos en lancha con guías capacitados en interpretación ambiental, caminatas en los senderos que rodean la laguna, observación de aves y actividades de educación ambiental. Todo ello sin comprometer el equilibrio ecológico de la región.
Hogar de manatíes: una experiencia única
Uno de los principales atractivos de Laguna Guerrero es la posibilidad de observar manatíes en su hábitat natural. Esta actividad, cuidadosamente regulada, permite a los visitantes admirar a los animales sin interferir con sus ciclos biológicos. Las embarcaciones operan con motores eléctricos o de baja emisión, y los guías locales han sido capacitados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Conanp para realizar actividades sin impacto negativo.
Además de los manatíes, en esta laguna es posible encontrar otras especies como cocodrilos, tortugas, garzas, martinetes y águilas pescadoras, lo que convierte al sitio en un paraíso para los observadores de fauna silvestre.
Comunidad y tradición
Laguna Guerrero no es solo un atractivo natural: también es el hogar de comunidades que han aprendido a convivir con el entorno de forma armónica. Los habitantes de la zona, en su mayoría pescadores y campesinos, han comenzado a participar en actividades de turismo comunitario, brindando experiencias gastronómicas, talleres de cocina tradicional y hospedaje en cabañas ecológicas.
El ejido de Laguna Guerrero, junto con la cercana localidad de Raudales, ha sido incluido en programas de desarrollo turístico rural promovidos por el gobierno del estado y apoyados por el CPTQ. Esto no solo incentiva la economía local, sino que refuerza el sentido de pertenencia y preservación del entorno.
Un destino en crecimiento con responsabilidad
En los últimos años, Laguna Guerrero ha comenzado a figurar en catálogos de ecoturismo nacionales e internacionales, especialmente entre los viajeros que buscan destinos no masificados. El CPTQ ha incluido al sitio en varias de sus campañas en ferias como el Tianguis Turístico y en plataformas digitales especializadas.
Además, se han hecho esfuerzos para mejorar la conectividad y facilitar el acceso desde la capital del estado. Desde Chetumal, se puede llegar en automóvil en menos de 25 minutos a través de la carretera federal 307, lo que convierte a Laguna Guerrero en una excelente escapada de día o en el punto de partida para explorar otros atractivos del sur del estado, como Bacalar, Kohunlich o Calderitas.
Retos ambientales y futuro sostenible
Aunque el crecimiento del turismo en Laguna Guerrero es una oportunidad para diversificar la economía local, también plantea desafíos ambientales. Por ello, organizaciones como Amigos de Sian Ka’an, la Conanp y la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente del estado trabajan en la implementación de planes de manejo que garanticen el desarrollo turístico sin comprometer la conservación de los ecosistemas.
De igual manera, se promueve la participación ciudadana, especialmente de jóvenes, en actividades de reforestación, monitoreo de especies y programas de educación ambiental. La meta es que las nuevas generaciones se conviertan en guardianes de este ecosistema único y continúen desarrollando el potencial de la laguna como un destino modelo de ecoturismo.
