Con una inversión de 70 millones de pesos, el símbolo de Guadalajara se transforma en un punto de encuentro accesible, moderno y vivo.
La Glorieta Minerva vuelve a colocarse en el centro de la vida urbana de Guadalajara, tras una intervención integral que la convierte nuevamente en un espacio de disfrute para los tapatíos y para los miles de visitantes que llegarán a la ciudad con motivo del próximo Copa Mundial de la FIFA. La obra, que contó con una inversión de 70 millones de pesos, realza el valor histórico y simbólico de la Minerva como guardiana y emblema citadino.
La renovación no solo preserva la esencia del monumento inaugurado en 1957, sino que lo adapta a las necesidades actuales de convivencia urbana. El proyecto incorpora acceso universal, un moderno sistema de iluminación y nuevos pasajes peatonales que permiten a los visitantes llegar de forma segura al andador interno que rodea la glorieta.
Este espacio interior tiene capacidad para aproximadamente 500 personas, quienes ahora pueden recorrerlo, detenerse a descansar, tomarse fotografías y vivir la Minerva desde una perspectiva distinta, más cercana y participativa. La intervención transforma la experiencia tradicional del monumento, que durante décadas fue contemplado a la distancia, en un espacio habitable e incluyente.
Durante la presentación del proyecto, la presidenta municipal Verónica Delgadillo destacó el significado histórico de esta transformación para la ciudad. Señaló que la Minerva ha sido, por más de seis décadas, un punto de referencia para los habitantes de Guadalajara y un símbolo que representa valores fundamentales como la justicia, la sabiduría y la fortaleza.
La alcaldesa subrayó que, aunque el monumento ya había sido restaurado en su estructura hace más de una década, esta intervención lleva a la Minerva a un nivel completamente distinto. “Es como si dejara de estar en el pedestal y se acercara a los tapatíos. Deja de ser solo contemplativa para que la podamos habitar”, expresó, resaltando el nuevo enfoque del espacio público.
La renovación de la Glorieta Minerva cobra especial relevancia en el contexto del Mundial de Futbol, ya que Guadalajara será una de las ciudades anfitrionas del evento. Este espacio renovado se perfila como un punto de encuentro clave para locales y visitantes, fortaleciendo la imagen urbana y la oferta cultural de la ciudad.
Con esta intervención, Guadalajara no solo recupera uno de sus símbolos más representativos, sino que reafirma su apuesta por el espacio público como eje de identidad, convivencia y proyección internacional. La nueva Minerva se presenta así como un lugar donde historia, modernidad y vida urbana convergen, lista para recibir al mundo.
