La actriz, que triunfa con la segunda temporada de “Merlina” en Netflix, marca tendencia para el otoño 2025 con un maquillaje fresco que deja ver sus pecas y se aleja del estilo gótico que la hizo mundialmente famosa.
Jenna Ortega atraviesa una de las etapas más brillantes de su carrera. Con apenas 22 años, la actriz estadounidense de ascendencia mexicana y puertorriqueña es ya un ícono de estilo y una de las figuras más influyentes de su generación. Tras el rotundo éxito de la serie Merlina en Netflix, cuya segunda temporada ya está disponible y que estrenará su segunda parte el próximo 3 de septiembre de 2025, Ortega se ha consolidado como una estrella global.
En paralelo a este lanzamiento, Jenna protagoniza la portada de la edición de septiembre de Vogue México y Latinoamérica, donde sorprende con un look de maquillaje natural que marca una nueva propuesta para el otoño de este año. Las imágenes, capturadas por la fotógrafa Paola Kudacki, muestran a la actriz con un estilo fresco y minimalista, alejado de la estética gótica con la que ha sido identificada desde el éxito de su personaje en la familia Addams.
De la estética gótica al minimalismo natural
Durante la promoción de Merlina, Ortega impuso una fuerte tendencia en maquillaje inspirada en su personaje: sombras oscuras difuminadas, delineados intensos en el párpado inferior, labios en tonos vino o nude y cejas decoloradas que intensificaban el dramatismo de su mirada. Ese estilo se volvió viral en redes sociales como TikTok, donde incluso se le asoció con la tendencia “Tired Girl”, caracterizada por una apariencia cansada con piel pálida, maquillaje difuminado en negros y cafés y labios discretos.
Sin embargo, en su colaboración con Vogue México y Latinoamérica, la embajadora de Dior Beauty presenta un giro hacia la naturalidad. El maquillaje que luce para la portada prescinde del delineado fuerte y de las cejas decoloradas. En su lugar, Ortega muestra una base ligera que deja a la vista sus pecas, acompañada de sombras en tonos café suave, mejillas bronceadas y labios con delineado casi imperceptible. Además, se une a la tendencia de pestañas naturales, sin rímel de efecto extremo, lo que potencia una imagen más fresca, luminosa y accesible.
Una voz influyente en moda y belleza
La elección de este look no es casualidad. Jenna Ortega se ha convertido en una referente de estilo para millones de jóvenes alrededor del mundo, quienes ven en ella un modelo de autenticidad. Su habilidad para transitar entre lo gótico y lo natural refuerza su versatilidad no solo como actriz, sino también como ícono de la moda y la belleza contemporánea.
Marcas de lujo como Dior Beauty, de la cual es embajadora, han encontrado en Ortega una representante ideal para acercarse a las nuevas generaciones que valoran la individualidad por encima de la perfección estética.
Carrera en ascenso
Más allá del fenómeno de Merlina, Jenna Ortega sigue sumando proyectos de gran relevancia en la industria cinematográfica. Entre los próximos estrenos en los que participará se encuentran The Gallerist, donde compartirá créditos con Natalie Portman, y Klara and the Son, dirigida por Taika Waititi. Estos proyectos, que combinan el cine independiente con producciones de gran alcance, reflejan la diversidad y el talento que Ortega está dispuesta a explorar en esta etapa de su trayectoria.
Un referente generacional
El impacto de Jenna Ortega va más allá de la pantalla. Con más de 40 millones de seguidores en Instagram y millones de interacciones en TikTok, cada una de sus apariciones marca pauta en la cultura pop. Su imagen en Vogue México y Latinoamérica no solo refuerza su presencia en el mundo de la moda, sino que también destaca la importancia de América Latina en la narrativa de su identidad, algo que la propia actriz ha enfatizado en entrevistas al hablar de sus raíces mexicanas y puertorriqueñas.
Belleza con identidad
La propuesta de maquillaje natural que Ortega exhibe en esta portada responde a una tendencia global hacia lo auténtico, en la que la belleza se celebra sin excesos. Sus pecas al descubierto, las cejas definidas en tono café y las pestañas sin volumen artificial marcan un estilo que se perfila como referente para el otoño 2025, donde la sencillez se convierte en sinónimo de sofisticación.
En un mundo saturado de imágenes perfectas, Jenna Ortega demuestra que la naturalidad también puede ser poderosa y transformarse en una declaración de estilo.
