Entre flores de cempasúchil, mariposas monarca y una atmósfera de luz y memoria, el diseñador francés presentó en la Ciudad de México una propuesta que fusiona la moda, el arte y la tradición del Día de Muertos con la esencia transformadora de Xochimilco.
El histórico Palacio de la Escuela de Medicina, en el corazón del Centro Histórico de la Ciudad de México, se transformó en un espacio de asombro y celebración con la presentación de #JPGLovesMexico, la nueva experiencia inmersiva de Jean Paul Gaultier. Con una puesta en escena llena de luz, color, flores de cempasúchil y mariposas monarca, el legendario diseñador francés rindió homenaje a la riqueza simbólica del Día de Muertos y a la vitalidad creativa del pueblo mexicano.
La instalación, concebida como un recorrido sensorial, transportó a los asistentes a un universo donde la moda se encuentra con la tradición, y donde el imaginario gaultieriano dialoga con los elementos más profundos de la cultura mexicana. Inspirado en los paisajes de Xochimilco, la propuesta conjuga la iconografía del inframundo prehispánico, los altares floridos y los reflejos acuáticos del valle, para construir una narrativa visual sobre la vida, la memoria y la transformación.
El evento que reunió a invitados del mundo del arte, la moda y la cultura fue una auténtica celebración del intercambio creativo entre Francia y México, una relación que Gaultier ha cultivado a lo largo de su carrera. Desde sus primeros acercamientos con los bordados oaxaqueños hasta sus reinterpretaciones de la iconografía religiosa mexicana, el diseñador ha mostrado una fascinación genuina por las tradiciones y la identidad nacional.
En esta ocasión, JPGLovesMexico no se limitó a ser una exhibición de moda, sino una experiencia inmersiva y emocional, donde el visitante participa activamente del recorrido. Proyecciones, esculturas lumínicas, música ambiental y aromas florales guiaron el tránsito por las distintas salas del recinto, evocando el tránsito entre el mundo de los vivos y el de los muertos, uno de los temas centrales del Día de Muertos.
La propuesta destaca por su colaboración con artistas y artesanos mexicanos, quienes participaron en la creación de piezas únicas que combinan técnicas tradicionales con materiales contemporáneos. Desde el uso de papel picado reinterpretado con fibras textiles hasta los tocados florales elaborados por manos chiapanecas, cada elemento funcionó como una ofrenda simbólica a la herencia cultural del país.
Jean Paul Gaultier, quien no asistió físicamente al evento pero envió un mensaje proyectado en el recinto, expresó su admiración por México, a quien describió como “una fuente inagotable de belleza, color, humor y emoción”. En su mensaje, el diseñador reconoció que la creatividad mexicana representa la unión perfecta entre lo ancestral y lo moderno, una dualidad que también define el espíritu de su trabajo.
El Palacio de la Escuela de Medicina, con su arquitectura barroca y su historia ligada a la ciencia y la cultura, ofreció el marco ideal para esta experiencia multisensorial. Bajo la iluminación dorada de las velas y los reflejos de los espejos, el espacio se convirtió en un templo de la moda y la memoria, donde el arte se manifestó en cada detalle.
La presencia de flores de cempasúchil y mariposas monarca símbolos de la renovación del alma reforzó el mensaje central de la muestra: la moda como un ciclo de transformación constante, en el que la identidad se reinventa sin perder sus raíces. Este diálogo entre la vida y la muerte, lo efímero y lo eterno, atraviesa tanto la filosofía de Gaultier como la esencia del Día de Muertos, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
La iniciativa forma parte de una serie de colaboraciones que el diseñador ha desarrollado con distintas capitales culturales del mundo, buscando reinterpretar tradiciones locales a través de la lente de la moda contemporánea. Con JPGLovesMexico, Gaultier suma un capítulo más a su trayectoria como creador irreverente y humanista, reafirmando su admiración por las culturas que celebran la diversidad y la libertad estética.
El evento contó con la participación de invitados especiales, entre ellos figuras del diseño, la fotografía y el cine mexicano, además de representantes de la marca y medios internacionales. La velada concluyó con una pasarela conceptual y un performance que simbolizó la unión entre la moda europea y el arte popular mexicano, cerrando una noche que será recordada por su emotividad, su belleza visual y su mensaje de respeto cultural.
#JPGLovesMexico se mantendrá abierta al público durante las próximas semanas, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de adentrarse en un viaje donde la creatividad de Jean Paul Gaultier dialoga con el alma de México, demostrando que la moda puede ser también una forma de ofrenda, memoria y celebración de la vida.
