En un rincón montañoso de Malasia, a unos 1,800 metros sobre el nivel del mar, se erige el First World Hotel, el hotel más grande del mundo según el Guinness World Records. Desde la inauguración de su tercera torre el 20 de junio de 2015, este coloso del hospedaje cuenta con 7,351 habitaciones, superando en capacidad incluso a los más grandes resorts de Las Vegas, y convirtiéndose en una atracción por derecho propio.
Operado por Genting Group, un conglomerado multinacional malayo con intereses en hospitalidad, juegos de azar y entretenimiento, el First World Hotel se ha consolidado no solo como una opción de alojamiento asequible y masivo, sino como un centro integral de entretenimiento familiar. En su interior alberga centros comerciales, parques de diversiones, restaurantes, un casino y otras atracciones, lo que lo convierte en un destino completo.
Un récord que lo hace historia
Antes de 2015, el hotel ya figuraba entre los más grandes del mundo, pero con la inauguración de la Torre 3, sumó más de 1,200 habitaciones a las 6,118 ya existentes, superando así al Venetian Resort en Las Vegas, que cuenta con 7,117 habitaciones. Esta expansión fue la que le valió oficialmente el título de “Hotel más grande del mundo por número de habitaciones”, certificado por Guinness World Records.
A pesar de su tamaño, el First World Hotel no pertenece a la categoría de lujo, sino que se posiciona como un alojamiento económico de tres estrellas, con una propuesta dirigida al turismo familiar, de negocios y de juego. Es precisamente esta accesibilidad lo que lo ha convertido en un favorito entre viajeros nacionales e internacionales.
¿Cómo es el hotel más grande del mundo?
El complejo se compone actualmente de tres torres, cada una con decenas de pisos de altura y una llamativa fachada multicolor. La decoración exterior está inspirada en una paleta viva y alegre de tonos verdes, naranjas, amarillos, rojos y azules, lo que hace que el edificio se distinga fácilmente en el paisaje neblinoso de Genting Highlands.
Las habitaciones están distribuidas en ocho categorías, que van desde la Standard Room hasta la World Club Suite, dependiendo del tamaño, ubicación y comodidades. Aunque no es un hotel de lujo, la mayoría de las habitaciones están equipadas con lo necesario para una estancia cómoda: televisión, caja fuerte, baño privado, acceso a internet y servicios básicos.
El hotel recibe a más de 20 millones de visitantes anualmente, y cuenta con una recepción digital automatizada, una de las primeras en la región, que permite hacer check-in en minutos a través de máquinas expendedoras de llaves.
Un microcosmos de entretenimiento
En la planta baja del First World Hotel se encuentra el First World Plaza, un enorme centro comercial cubierto que alberga tiendas de marcas internacionales, un food court, restaurantes temáticos y dos parques de diversiones bajo techo: Skytropolis Funland, con más de 20 atracciones para niños y adultos, y Ripley’s Adventureland, que incluye un museo interactivo, una casa del terror y experiencias de realidad virtual.
A todo esto se suma un centro de convenciones, un casino legal –parte del famoso Resorts World Genting–, y acceso directo al Genting Highlands Premium Outlets mediante un teleférico de alta capacidad.
Para muchos visitantes, el First World Hotel es más que un lugar para dormir: es un destino turístico en sí mismo.
Sostenibilidad y operación a gran escala
Uno de los desafíos que enfrenta una propiedad de esta magnitud es la gestión sostenible de recursos y residuos. El First World Hotel ha implementado diversas estrategias para optimizar el uso de energía, agua y reducir su huella de carbono. Entre ellas destacan sistemas de iluminación LED, reciclaje interno de aguas grises y un programa de manejo de residuos sólidos.
Asimismo, el hotel opera con un equipo humano de más de 2,000 personas, quienes se encargan de mantener la limpieza, seguridad y funcionamiento logístico de este complejo gigantesco.
Más que tamaño: una experiencia accesible
Para muchos viajeros, el First World Hotel ofrece la oportunidad de vivir en un resort a gran escala sin pagar tarifas exorbitantes. Es un modelo de negocio exitoso que combina volumen con eficiencia, y que ha inspirado a otros desarrolladores a repensar lo que significa el turismo de alto flujo con calidad de servicio.
Ya sea para una escapada familiar, una convención empresarial o simplemente por la curiosidad de alojarse en el hotel más grande del mundo, el First World Hotel continúa siendo una referencia global en hospitalidad a gran escala.
