Durante 2026, el crecimiento de los sectores hotelero y restaurantero en México será moderado, con una estimación de 1.2 por ciento, de acuerdo con el más reciente análisis de BBVA Research sobre el comportamiento y las perspectivas de estas actividades, estrechamente vinculadas al desempeño general de la economía nacional. Aunque la cifra refleja una desaceleración respecto a años de mayor dinamismo, el sector turístico continúa mostrando solidez y un papel estratégico, particularmente en destinos como Quintana Roo.
Así lo explicó Diego López Tamayo, economista senior de BBVA Research, quien destacó que el turismo en Quintana Roo opera como un motor transversal de la economía, debido a su interconexión directa con múltiples industrias y servicios, como transporte, comercio, entretenimiento, construcción y proveeduría local.
“Estimamos un crecimiento de 1.2 por ciento para el sector hotelero y de restaurantes en 2026. Esto va de la mano con un crecimiento estimado del 0.5 por ciento del consumo, la promoción internacional y el aprovechamiento de esta buena dinámica que buscamos consolidar”, señaló el especialista tras su participación en la Conferencia Internacional Anáhuac Cancún: Perspectivas Turísticas 2026.
Quintana Roo, un caso particular dentro del panorama nacional
Aunque el crecimiento proyectado es moderado, Quintana Roo se mantiene como uno de los estados con mayor resiliencia turística del país, gracias a su alta conectividad aérea, su posicionamiento internacional y la diversidad de su oferta. El Caribe Mexicano continúa atrayendo millones de visitantes nacionales e internacionales cada año, lo que permite amortiguar los efectos de la desaceleración económica global.
El análisis de BBVA subraya que, en el caso de Quintana Roo, el turismo no solo impacta directamente en hoteles y restaurantes, sino que activa una cadena de valor amplia, generando empleo y derrama económica en distintos niveles. Esta condición convierte al sector en un pilar fundamental para la estabilidad económica del estado.
Promoción internacional y consumo, factores clave
López Tamayo explicó que uno de los elementos que permitirá sostener el crecimiento del sector turístico será la promoción internacional, así como el aprovechamiento de eventos globales y el fortalecimiento de mercados estratégicos. En este contexto, la visibilidad de destinos como Cancún, Riviera Maya, Cozumel, Tulum y otros puntos del Caribe Mexicano resulta clave para mantener el flujo de visitantes.
Asimismo, el crecimiento del consumo, aunque estimado en un 0.5 por ciento, será un factor que acompañe el desempeño del turismo, particularmente en el segmento de servicios, donde el gasto de los visitantes impacta directamente en la economía local.
Un sector estratégico de largo plazo
El economista de BBVA Research destacó que, pese a los retos económicos globales, el turismo mantiene una tendencia positiva de largo plazo, especialmente en destinos consolidados como Quintana Roo, que cuentan con infraestructura, experiencia operativa y reconocimiento internacional.
En este escenario, el crecimiento moderado no se interpreta como una señal de debilidad, sino como una etapa de estabilización, en la que el enfoque se centra en la eficiencia, la diversificación de mercados y la consolidación de modelos turísticos más sostenibles y competitivos.
De cara a 2026, el turismo en Quintana Roo seguirá siendo un eje estratégico para la economía estatal y nacional, confirmando su papel como uno de los principales impulsores del desarrollo, el empleo y la actividad productiva en el país.
