De símbolo escocés a ícono global, el tartán conquista nuevamente la moda gracias a una colección versátil que promete marcar tendencia en 2025.
El mundo de la moda siempre ha tenido patrones recurrentes, estampados que parecen resistir el paso del tiempo y se reconfiguran de generación en generación. Entre ellos, el tartán ocupa un lugar privilegiado. Este estampado de cuadros, que combina líneas horizontales y verticales en distintas tonalidades, ha sido usado desde la antigüedad como un emblema de identidad, rebeldía, sofisticación e incluso poder político. Ahora, en pleno 2025, la firma española Zara lo trae de vuelta en una colección fresca que trasciende las temporadas, adaptándose tanto al verano como al otoño.
Los orígenes del tartán: más que un simple estampado
El tartán, tradicionalmente asociado a Escocia, fue en sus inicios un símbolo de pertenencia a los clanes. Cada familia escocesa tenía un patrón y una combinación de colores que la distinguía. Con el tiempo, este estampado se convirtió en un emblema cultural que trascendió fronteras.
No obstante, su historia también estuvo marcada por la represión: tras la derrota de los jacobitas en la batalla de Culloden (1746), se prohibió el uso del tartán en Escocia como medida de control político. Décadas más tarde, cuando la reina Victoria y el príncipe Alberto lo popularizaron durante sus estancias en Balmoral, el tartán resurgió con fuerza, ahora vinculado a la realeza y a la elegancia aristocrática.
El tartán en la realeza y la cultura pop
El papel de la reina Isabel II fue crucial para consolidar el tartán en el imaginario moderno. Durante su largo reinado, incluyó este estampado como parte de su característico estilo Balmoral, proyectando al mundo una imagen sobria y atemporal. Este gesto reforzó la asociación del tartán con la nobleza y lo convirtió en un código de distinción que inspiró a la moda internacional.
Sin embargo, el tartán no se quedó en los salones de la realeza. En los años 70 y 80, la diseñadora Vivienne Westwood lo tomó como estandarte del movimiento punk, reinterpretándolo con un tono irreverente, provocador y contestatario. La moda dejó de verlo únicamente como un símbolo aristocrático para darle un nuevo significado: el de la rebeldía juvenil.
Más tarde, en los años 90, el tartán se integró al movimiento grunge, particularmente en el Reino Unido y Estados Unidos. Estrellas como Kate Moss lo popularizaron en faldas y camisas de franela, dándole un aire desenfadado, mientras que bandas como Nirvana lo incorporaron a su estética musical. Desde entonces, el tartán se convirtió en un comodín de estilo, capaz de transitar entre lo clásico y lo alternativo con facilidad.
El tartán en las pasarelas internacionales
Las grandes casas de moda no han sido ajenas a este fenómeno. Alexander McQueen, uno de los diseñadores británicos más influyentes, lo incorporó en varias de sus colecciones, reinterpretando su carga histórica en clave de modernidad y dramatismo. Miu Miu lo reinventó en looks escolares sofisticados, mientras que Burberry lo integró a su icónico trench y accesorios, transformándolo en sinónimo de lujo accesible.
Cada década ha encontrado la manera de adaptar el tartán a los códigos estéticos del momento, lo que confirma su estatus como un patrón atemporal que siempre regresa con un aire renovado.
Zara apuesta por el tartán en 2025
Este año, Zara, bajo el liderazgo de Marta Ortega, ha decidido apostar por el tartán en una nueva colección que rompe con la estacionalidad. A diferencia de la percepción común de que este estampado pertenece exclusivamente al otoño-invierno, la firma española lo presenta como un print versátil que también encaja en los días cálidos del verano.
La colección incluye blazers ligeros, faldas mini, vestidos estilo camisero y tops ajustados, todos en tonos que van desde los clásicos rojos y verdes hasta versiones más frescas en azul marino, beige y blanco. Esta reinterpretación le da al tartán un aire renovado que se adapta tanto a un look de oficina como a un outfit casual para salir por la tarde.
Uno de los puntos más interesantes es la apuesta por la mezcla de estilos. En la propuesta de Zara, el tartán puede convivir con piezas minimalistas en tonos neutros, pero también combinarse con prendas de estética urbana, logrando un resultado moderno y ecléctico.
Cómo llevar el tartán hoy
Para quienes buscan inspiración, el tartán ofrece múltiples posibilidades:
- Estilo clásico: un blazer de cuadros combinado con pantalones rectos y mocasines.
- Aires juveniles: una minifalda tartán con camiseta básica y tenis blancos.
- Look arriesgado: mezclar diferentes patrones de cuadros en una misma silueta, siguiendo la línea que ya exploran las pasarelas internacionales.
- Versión veraniega: vestidos ligeros de tirantes con estampados tartán en tonos suaves, perfectos para climas cálidos.
Un símbolo de identidad y moda global
El regreso del tartán no es casualidad. En un mundo que busca referentes atemporales con identidad cultural, este estampado ofrece una conexión con la historia al tiempo que se adapta a la modernidad. Es, en muchos sentidos, un puente entre lo clásico y lo contemporáneo.
Zara lo entiende bien y por ello lo convierte en el eje de una colección que no solo responde a tendencias de temporada, sino que busca consolidarse como un nuevo básico de guardarropa.
Así, el tartán reafirma su poder como un patrón que nunca pasa de moda y que, con cada regreso, encuentra nuevas formas de inspirar a generaciones enteras. Desde los clanes escoceses hasta las pasarelas globales y ahora las calles urbanas de 2025, el tartán demuestra que más que un simple estampado, es un icono cultural y estético de alcance mundial.
