El complejo Paradisus Cancún se consolida como la joya de la cadena española, generando más de 85 millones de dólares en facturación anual y cerca de 22 millones en ebitda, pese a encontrarse temporalmente cerrado por reformas.
Cancún reafirma su posición como uno de los destinos turísticos más valiosos del mundo, esta vez de la mano del grupo hotelero Meliá Hotels International, cuya propiedad Paradisus Cancún ha sido reconocida por el propio presidente de la compañía, Gabriel Escarrer, como el hotel más rentable del mundo para la cadena.
En declaraciones recientes a medios españoles, Escarrer destacó que, pese al cierre temporal del resort por un proceso integral de renovación, el Paradisus Cancún continúa siendo una pieza clave dentro del portafolio global de Meliá. El ejecutivo reveló que el complejo aporta alrededor de 85 millones de dólares a la facturación anual y cerca de 22 millones al ebitda, cifras que lo convierten en un referente de rentabilidad en la industria hotelera internacional.
El Paradisus Cancún, inaugurado en 1990 y ubicado en el corazón de la Zona Hotelera, es uno de los buques insignia del grupo en América Latina. Operando bajo la marca de lujo Paradisus by Meliá, el resort combina hospitalidad de alto nivel, experiencias gastronómicas premium y un enfoque en sostenibilidad, elementos que han consolidado su reputación entre viajeros internacionales de alto poder adquisitivo.
El cierre temporal del complejo, que se extiende desde mediados de 2024, forma parte de un ambicioso plan de renovación orientado a modernizar sus instalaciones y reforzar su posicionamiento dentro del segmento de lujo todo incluido. Según fuentes del grupo, las obras incluyen una transformación integral de habitaciones, áreas comunes, restaurantes y zonas de bienestar, con el objetivo de reabrir en 2026 bajo una propuesta de experiencia mejorada y sostenible.
Pese a esta pausa operativa, Escarrer señaló que los resultados globales de Meliá en 2025 mantienen una tendencia de crecimiento tanto en ingresos como en ebitda, impulsados por la fortaleza de los destinos vacacionales del Caribe y el Mediterráneo. El presidente del grupo enfatizó que “la resiliencia del modelo turístico, junto con una gestión eficiente y una estrategia de diversificación geográfica, permiten que la compañía mantenga una sólida posición financiera incluso en periodos de inversión”.
En el contexto caribeño, México se ha convertido en el mercado clave para Meliá Hotels International, con presencia en Cancún, Playa del Carmen, Cozumel y Los Cabos. En particular, el resort Paradisus Cancún representa una combinación exitosa de lujo sostenible, hospitalidad de autor y rentabilidad excepcional, situándolo como modelo para futuras aperturas de la marca en la región.
La compañía también ha reforzado su apuesta por el Caribe hispano, recientemente con la incorporación del antiguo hotel de lujo de Kempinski en La Habana, lo que evidencia su estrategia de expansión controlada hacia destinos de alto potencial cultural y turístico. Escarrer ha insistido en que la visión de Meliá es “continuar elevando los estándares de hospitalidad española en el mundo, con un enfoque que combine innovación, rentabilidad y sostenibilidad”.
El éxito del Paradisus Cancún se explica en gran medida por su modelo integral de experiencia, que une alojamiento de lujo, gastronomía de clase mundial, wellness de inspiración maya y espacios naturales únicos frente al Caribe mexicano. La propiedad ha sido reconocida en diversas ocasiones por su compromiso ambiental, gracias a prácticas sostenibles en el manejo de residuos, consumo energético y preservación de la biodiversidad local.
El reconocimiento de Cancún como sede del hotel más rentable de Meliá reafirma la relevancia del destino en el turismo internacional de lujo y resalta el papel de Quintana Roo como epicentro de inversiones hoteleras de gran escala. Además, proyecta un mensaje claro sobre la confianza que las principales cadenas globales depositan en la región, considerada una de las más sólidas en recuperación y crecimiento postpandemia.
Con una cartera que supera las 400 propiedades en más de 40 países, Meliá Hotels International continúa consolidando su presencia global bajo un modelo de gestión flexible y enfocado en la rentabilidad sostenible. En este panorama, Cancún se mantiene como su joya más valiosa, un ejemplo del éxito que puede lograrse cuando la visión empresarial y la excelencia en el servicio convergen en uno de los destinos más emblemáticos del planeta.
