Apple y Samsung liderarán la expansión de los smartphones con inteligencia artificial generativa

La inteligencia artificial generativa continúa transformando la industria tecnológica y ahora se perfila como el principal motor de innovación dentro del mercado de los teléfonos inteligentes. De acuerdo con un análisis de Counterpoint Research, Apple y Samsung serán los principales referentes en la adopción de esta tecnología, impulsando una nueva generación de dispositivos capaces de ejecutar funciones avanzadas de inteligencia artificial directamente desde el equipo.

El reporte estima que los smartphones con capacidades de inteligencia artificial generativa (GenAI) representarán el 45% de los envíos mundiales durante 2026, un incremento significativo frente al 36% registrado en 2025. La tendencia continuará acelerándose en los próximos años, ya que la consultora prevé que esta participación alcance el 52% del mercado global para 2027, consolidando la inteligencia artificial como una característica esencial en la evolución de los dispositivos móviles.

Este crecimiento refleja la rapidez con la que los fabricantes están incorporando nuevas funciones impulsadas por modelos de inteligencia artificial. Herramientas para generación de texto, edición inteligente de fotografías y video, traducción en tiempo real, asistentes personales más avanzados y capacidades de productividad automatizada comienzan a formar parte del equipamiento estándar de los teléfonos de gama alta y, progresivamente, de modelos más accesibles.

Apple y Samsung encabezan esta transformación gracias a sus inversiones en desarrollo tecnológico y a la integración de plataformas propias de inteligencia artificial dentro de sus ecosistemas. Ambas compañías han orientado buena parte de su estrategia hacia dispositivos capaces de ejecutar procesos de IA directamente en el hardware, reduciendo la dependencia de la nube y mejorando aspectos como velocidad, privacidad y eficiencia energética.

Sin embargo, el avance de esta tecnología ocurre en un contexto desafiante para la industria de los smartphones. Counterpoint Research proyecta que los envíos globales totales de teléfonos inteligentes disminuirán 13.9% durante 2026, hasta ubicarse en aproximadamente mil 80 millones de unidades. De concretarse esta previsión, el mercado registraría el volumen anual más bajo desde que existen registros comparables.

La principal causa de esta desaceleración se encuentra en las restricciones del suministro de memoria, uno de los componentes fundamentales para ejecutar aplicaciones de inteligencia artificial generativa directamente en los dispositivos. Los nuevos modelos requieren una mayor capacidad de procesamiento y memoria para soportar funciones avanzadas sin depender exclusivamente de servidores externos.

Esta situación evidencia uno de los principales retos de la nueva etapa tecnológica. Mientras la demanda por teléfonos con inteligencia artificial continúa creciendo, la disponibilidad de componentes especializados podría limitar temporalmente la capacidad de producción de los fabricantes. La presión sobre la cadena global de suministro se ha intensificado debido al incremento en la demanda de memorias avanzadas utilizadas tanto en smartphones como en centros de datos dedicados al desarrollo de inteligencia artificial.

A pesar de este escenario, la evolución tecnológica parece irreversible. Los fabricantes consideran que la inteligencia artificial dejará de ser una característica diferenciadora para convertirse en un estándar de la industria. Del mismo modo que las cámaras múltiples, las pantallas OLED o la conectividad 5G pasaron de ser exclusivas de los modelos premium a integrarse en una amplia gama de dispositivos, las funciones de IA seguirán un proceso similar durante los próximos años.

El crecimiento de la inteligencia artificial en teléfonos inteligentes también responde a cambios en las expectativas de los consumidores. Los usuarios buscan dispositivos capaces de realizar tareas más complejas, optimizar procesos cotidianos y ofrecer experiencias personalizadas sin necesidad de aplicaciones externas. La integración de modelos generativos directamente en el sistema operativo permite responder a esta demanda mediante funciones cada vez más sofisticadas.

Entre las aplicaciones con mayor potencial destacan los asistentes virtuales capaces de comprender conversaciones más naturales, la generación automática de contenido, la organización inteligente de información, la edición avanzada de imágenes y la automatización de procesos relacionados con productividad, entretenimiento y comunicación.

Para Apple y Samsung, esta transición representa una oportunidad para fortalecer su liderazgo dentro del mercado premium. Ambas empresas han centrado parte de su estrategia en desarrollar ecosistemas donde hardware, software e inteligencia artificial funcionen de manera integrada, ofreciendo una experiencia más fluida y diferenciada frente a otros fabricantes.

No obstante, la expansión de la inteligencia artificial también incrementa la competencia entre las principales compañías tecnológicas. Fabricantes asiáticos y marcas emergentes continúan acelerando la incorporación de estas funciones, impulsando una carrera por ofrecer equipos más potentes, eficientes y preparados para las nuevas necesidades digitales.

La evolución del mercado dependerá en gran medida de la disponibilidad de componentes especializados y del ritmo con el que las cadenas globales de suministro logren responder a la creciente demanda. La memoria de alto rendimiento, los procesadores especializados para inteligencia artificial y otros elementos clave seguirán siendo determinantes para la capacidad de producción de la industria.

A pesar de la contracción prevista en el volumen total de envíos, el segmento de smartphones con inteligencia artificial mantiene una trayectoria de crecimiento sostenido. Esto confirma que la innovación tecnológica continúa siendo el principal factor de transformación dentro del mercado, incluso en escenarios de desaceleración económica o menor renovación de dispositivos.

Más que competir únicamente por el diseño, la cámara o el rendimiento, los fabricantes comienzan a diferenciarse por la capacidad de sus dispositivos para ejecutar inteligencia artificial de manera eficiente, segura y personalizada.

Con Apple y Samsung al frente de esta evolución, los teléfonos inteligentes avanzan hacia una nueva etapa donde la inteligencia artificial generativa dejará de ser una función exclusiva para convertirse en el eje central de la experiencia móvil. Todo apunta a que los próximos años estarán marcados por dispositivos cada vez más inteligentes, capaces de transformar la manera en que las personas trabajan, crean contenido, se comunican e interactúan con la tecnología.

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