El turismo continúa siendo uno de los principales motores de desarrollo en Quintana Roo, y el sur del estado no es la excepción. De acuerdo con un estudio estadístico realizado por la casa encuestadora Buendía & Márquez, la mayoría de las y los habitantes del sur de Quintana Roo manifiestan una clara apertura al desarrollo turístico de gran escala, siempre y cuando este se lleve a cabo bajo criterios de responsabilidad ambiental y genere beneficios reales para las comunidades locales.
Los resultados del estudio reflejan una postura contundente: 78 por ciento de la población está a favor de que se desarrollen proyectos turísticos en su municipio, frente a solo un 9 por ciento que se manifiesta en contra. Este dato confirma que el turismo no es percibido como una amenaza en sí misma, sino como una oportunidad que, bien gestionada, puede convertirse en un catalizador de bienestar social, económico y territorial.
Turismo sí, pero con reglas claras
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que el respaldo ciudadano no es incondicional. La población del sur de Quintana Roo muestra una visión madura y consciente del desarrollo, al exigir que los proyectos turísticos respeten la normatividad ambiental y se alineen con el cuidado de los recursos naturales que distinguen a la región. En este sentido, 74 por ciento de las personas encuestadas considera que los beneficios de los proyectos turísticos de gran escala superan sus inconvenientes, siempre que sean bien regulados y ambientalmente responsables.
Esta percepción resulta especialmente significativa en una región caracterizada por su riqueza natural, sus cuerpos de agua, selvas, zonas costeras y un alto valor ambiental y cultural. Para la población, el turismo no debe crecer a costa del entorno, sino integrarse de forma equilibrada al territorio, respetando los ecosistemas y fortaleciendo la identidad local.
El turismo como generador de bienestar
El estudio también revela una percepción ampliamente positiva del turismo como motor de progreso social y económico. Un contundente 94 por ciento de los habitantes considera que las empresas que llegan a su municipio deben mejorar las condiciones del pueblo, lo que incluye infraestructura, servicios, oportunidades laborales y calidad de vida. Este dato refleja una expectativa clara: el desarrollo turístico debe traducirse en beneficios tangibles para la población local y no limitarse únicamente a indicadores macroeconómicos.
Asimismo, 84 por ciento de las personas encuestadas sostiene que los proyectos turísticos de alta escala sí generan más empleo, una mejor economía y una mayor calidad de vida. Esta percepción se construye a partir de la experiencia acumulada del estado, donde el turismo ha sido históricamente una de las principales fuentes de trabajo y dinamismo económico.
Una visión estratégica para el sur del estado
El respaldo social al turismo de gran escala abre una ventana de oportunidad para impulsar proyectos que detonen el potencial del sur de Quintana Roo, una región que durante años ha buscado equilibrar crecimiento económico con conservación ambiental. Destinos emergentes y zonas con vocación turística cuentan con el aval ciudadano para avanzar hacia un modelo de desarrollo que integre inversión, empleo y sostenibilidad.
La información generada por Buendía & Márquez confirma que existe una base social sólida para impulsar iniciativas turísticas bien planeadas, siempre que se construyan con diálogo, transparencia y participación comunitaria. La población no rechaza el desarrollo; por el contrario, lo demanda, pero bajo reglas claras que aseguren beneficios compartidos y respeto al entorno.
Turismo responsable como consenso social
Uno de los aspectos más relevantes del estudio es que el concepto de turismo responsable no es ajeno a la ciudadanía. La mayoría de las personas reconoce que los proyectos turísticos pueden coexistir con el medio ambiente si se aplican regulaciones estrictas y se supervisa su cumplimiento. Este consenso social es clave para construir políticas públicas y proyectos privados alineados con las expectativas de la comunidad.
El turismo, entendido como una herramienta de transformación positiva, tiene el potencial de fortalecer el tejido social, reducir desigualdades y generar oportunidades para las nuevas generaciones del sur del estado. La clave, según lo expresado por la población, está en que el desarrollo no sea excluyente ni depredador, sino incluyente, ordenado y sostenible.
Un mensaje claro desde las comunidades
Los resultados del estudio envían un mensaje claro: el sur de Quintana Roo quiere turismo, pero un turismo que genere prosperidad compartida, respete la naturaleza y mejore las condiciones de vida de sus habitantes. Este respaldo ciudadano se convierte en un elemento fundamental para la toma de decisiones futuras en materia de planeación territorial y desarrollo económico.
Con una población que ve al turismo como aliado del progreso y no como un obstáculo, Quintana Roo cuenta con un escenario favorable para seguir fortaleciendo su liderazgo turístico, ahora con una visión más equilibrada y consciente. El reto será traducir esta confianza social en proyectos bien ejecutados que confirmen, en la práctica, que el turismo puede ser sinónimo de desarrollo responsable y bienestar duradero para las comunidades del sur del estado.
