Capacitación, participación social y aprovechamiento sostenible impulsan experiencias auténticas desde las comunidades del estado.
El turismo en Quintana Roo continúa diversificándose y fortaleciendo su base social mediante iniciativas que colocan a las comunidades en el centro del desarrollo. Como parte del programa PROASTUR Bienestar, se llevó a cabo el curso Turismo Comunitario y el taller Participación Comunitaria dirigidos a integrantes del proyecto Ta’ak Bil Ja, en la comunidad de Nuevo Xcán, municipio de Lázaro Cárdenas, con el objetivo de consolidar un modelo turístico más inclusivo, auténtico y sostenible.
Estas acciones responden a una visión de turismo que va más allá de los grandes destinos consolidados y apuesta por el aprovechamiento responsable de la riqueza cultural y natural de las comunidades rurales e indígenas de Quintana Roo. En Nuevo Xcán, la capacitación se enfocó en fortalecer las capacidades locales para el diseño, operación y mejora de productos y servicios turísticos que reflejen la identidad del territorio y generen beneficios directos para sus habitantes.
Durante la jornada de trabajo, las y los participantes del proyecto Ta’ak Bil Ja adquirieron herramientas clave para entender el turismo comunitario como una actividad económica con sentido social. Se abordaron temas relacionados con la organización comunitaria, la toma de decisiones colectivas, la participación activa de los habitantes y la importancia de preservar los valores culturales como eje central de la experiencia turística. Este enfoque permite que el turismo se convierta en un motor de bienestar, sin perder de vista el respeto por las tradiciones y el entorno natural.
El programa PROASTUR Bienestar tiene como uno de sus principales objetivos fortalecer el turismo que nace desde las comunidades, reconociendo que los saberes locales, las prácticas culturales y la relación con la naturaleza son activos fundamentales para construir experiencias auténticas. En este sentido, el taller de Participación Comunitaria resultó clave para reforzar la cohesión social y fomentar un sentido de corresponsabilidad en el desarrollo de los proyectos turísticos.
Nuevo Xcán, ubicado en una región con alto valor cultural y ambiental, representa un ejemplo del potencial que tienen las comunidades para integrarse de manera activa al sector turístico. A través de la capacitación, se promueve que las y los habitantes no solo participen como prestadores de servicios, sino como gestores de su propio desarrollo, capaces de decidir cómo, cuándo y bajo qué condiciones desean compartir su territorio con los visitantes.
El fortalecimiento de productos y servicios turísticos comunitarios también contribuye a la diversificación de la oferta turística de Quintana Roo, un aspecto cada vez más relevante ante la demanda de viajeros que buscan experiencias más cercanas, significativas y responsables. El turismo comunitario ofrece la posibilidad de convivir con las comunidades, conocer su historia, su gastronomía, sus prácticas tradicionales y su entorno natural, generando un intercambio cultural enriquecedor.
Además del impacto social, este modelo turístico impulsa la sostenibilidad ambiental, ya que promueve el uso responsable de los recursos naturales y fomenta la conservación de los ecosistemas locales. Al involucrar directamente a la comunidad en la planeación y operación de las actividades, se refuerza el compromiso con la protección del territorio y se evita la explotación desmedida del entorno.
La capacitación impartida en Nuevo Xcán permitió también reflexionar sobre la importancia de la calidad en el servicio, la atención al visitante y la construcción de narrativas auténticas que comuniquen el valor cultural del proyecto Ta’ak Bil Ja. Estos elementos son esenciales para consolidar propuestas turísticas competitivas que puedan integrarse a los circuitos del turismo alternativo y rural en el estado.
El turismo comunitario, impulsado a través de PROASTUR Bienestar, se alinea con una visión de desarrollo que busca reducir desigualdades, generar ingresos locales y fortalecer el tejido social. Al brindar herramientas y conocimientos a las comunidades, se abren nuevas oportunidades económicas que no dependen exclusivamente de actividades tradicionales, sino que se complementan con el turismo de manera equilibrada.
Este tipo de iniciativas refuerzan el compromiso de Quintana Roo con un turismo más humano y responsable, donde las comunidades dejan de ser espectadoras para convertirse en protagonistas. La experiencia en Nuevo Xcán demuestra que cuando se invierte en capacitación y participación social, el turismo puede transformarse en un vehículo de bienestar colectivo y preservación cultural.
Con acciones como estas, PROASTUR Bienestar consolida un modelo de turismo que nace desde las comunidades, se construye con identidad y se proyecta hacia el futuro con sostenibilidad. El trabajo realizado con el proyecto Ta’ak Bil Ja es una muestra de que el desarrollo turístico puede y debe generar beneficios compartidos, respetando la esencia de los territorios y fortaleciendo la riqueza cultural y natural que distingue a Quintana Roo.
