Karol G en la portada de Vogue: “Más que ser una artista de tendencia, quiero ser una artista de trascendencia”

Con una carrera que redefine los límites del pop latino y un mensaje que combina fuerza, autenticidad y orgullo por sus raíces, Karol G protagoniza la portada de Vogue noviembre 2025, fotografiada por Norman Jean Roy, y se reafirma como una de las figuras más influyentes de la música global. En esta edición, la artista colombiana habla sobre su evolución personal y creativa, y sobre el proyecto que ha marcado un antes y un después en su trayectoria: “Tropicoqueta”, su álbum más ambicioso y arriesgado hasta la fecha.

“Más que ser una artista de tendencia, tengo muy claro que quiero ser una artista de trascendencia”, confiesa Karol G en su conversación con Vogue, dejando ver una madurez artística que va mucho más allá de los ritmos que dominan las listas de éxitos.

“Tropicoqueta”: el álbum que nació de una promesa

El nuevo proyecto de Karol G, Tropicoqueta, representa un punto de inflexión en su carrera. La artista cuenta que todo comenzó con una simple hoja en blanco y una afirmación poderosa escrita en la parte superior:

“Voy a crear el mejor álbum de toda mi carrera.”

A partir de esa frase, la colombiana trazó un mapa emocional y musical que se convirtió en una carta de amor a la música latina. En ese proceso, definió los géneros que quería explorar desde la cumbia villera hasta la ranchera, pasando por el vallenato, la bachata y la salsa, así como los artistas, músicos y productores con los que soñaba colaborar.

“Quería que este disco fuera una experiencia viva. No quería beats digitales ni fórmulas prefabricadas. Quería instrumentos, músicos en el estudio, errores humanos, respiraciones… cosas que se sienten reales”, explica la cantante.

El resultado fue un álbum de archivo estético y melódico, un recorrido por las sonoridades de América Latina que mezcla la nostalgia de los ritmos tradicionales con la visión moderna y experimental que caracteriza a Karol G.

Un homenaje a la latinidad y a las raíces personales

Tropicoqueta es mucho más que un disco: es una declaración de identidad. En sus letras, Karol G mezcla las emociones de su pasado con una mirada esperanzadora hacia el futuro. Habla de amor, desarraigo, celebración y orgullo cultural.

“Mi intención era que quien escuchara el álbum sintiera un pedacito de su historia. Que una persona en México, en Argentina o en República Dominicana se reconociera en alguna canción”, comenta la cantante.

La producción cuenta con colaboraciones que reflejan ese mosaico de sonidos latinos: Juan Luis Guerra, Mon Laferte, Grupo Frontera, Goyo y Natalia Lafourcade, entre otros. Cada tema es un universo propio, pero todos comparten un mismo hilo conductor: la búsqueda de autenticidad.

Con Tropicoqueta, Karol G da un paso hacia una música más orgánica y menos dependiente de los algoritmos, apostando por un sonido que trasciende modas y plataformas.

El arte de manifestar y evolucionar

A lo largo de su conversación con Vogue, Karol G revela que su proceso creativo se apoya en una filosofía de manifestación y visualización. Más que una estrategia, la artista la describe como una forma de vida.

“Siempre he sido de las que escribe lo que quiere ver pasar. Lo escribo, lo repito, lo creo y trabajo hasta hacerlo realidad. Así fue con este disco. Así ha sido con toda mi carrera”, afirma.

Esa mentalidad la llevó a convertirse en una de las artistas más escuchadas del planeta, pero también en una figura que inspira a miles de mujeres a seguir sus sueños desde la autenticidad.

En Tropicoqueta, esa filosofía se materializa en un equilibrio entre introspección y celebración: hay temas que exploran la nostalgia y la melancolía, y otros que invitan a bailar sin reservas.

“La gente me conoce por mis canciones de fiesta, pero también tengo mucho que decir desde un lugar emocional. Quería mostrar esas dos caras, porque ambas son parte de mí”, reflexiona.

Una artista que evoluciona, pero no olvida quién es

Durante la sesión de fotos para Vogue, Karol G fue retratada con looks que reflejan su dualidad artística: fuerza y suavidad, sofisticación y rebeldía. Norman Jean Roy capturó esa esencia con una paleta de tonos cálidos, inspirada en el trópico y la femineidad latina.

La cantante aparece con un vestido de inspiración artesanal, una mezcla entre sensualidad y orgullo cultural. “Queríamos mostrar una mujer poderosa, pero también terrenal, conectada con sus raíces”, explicó el fotógrafo.

Y es que Karol G se ha convertido en símbolo de una nueva era para la música latina: una donde las artistas pueden ser vulnerables y audaces al mismo tiempo, líderes creativas y empresarias de su propio destino.

“A veces me preguntan si no tengo miedo de perder popularidad por hacer algo diferente. Pero el verdadero miedo sería no evolucionar”, dice con una sonrisa.

Trascender más allá de los charts

Karol G no busca solo números, busca legado. Su visión de trascendencia no está en las listas de popularidad, sino en cómo su arte puede inspirar a otros.

“No quiero que cuando la gente piense en mí diga: ‘ella tenía los hits del momento’. Quiero que digan: ‘ella cambió la forma en que entendemos la música latina’”, confiesa.

Con Tropicoqueta, la artista entrega un proyecto que une pasado, presente y futuro. Una obra que celebra el poder de la música como lenguaje universal y el orgullo de una generación que se reconoce en su autenticidad.

Al final de la entrevista, Karol G lo resume con una frase que define su propósito:

“No busco ser eterna en la fama, sino en lo que dejo. Eso es trascender.”

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