Con una inversión superior a 230 millones de pesos, el sector hotelero impulsa un modelo sostenible para garantizar eficiencia y competitividad.
Ante la limitada capacidad de la Red Eléctrica Nacional para atender la creciente demanda energética en Quintana Roo, los hoteles del Caribe Mexicano están apostando por soluciones de autosuministro con paneles solares y sistemas de baterías eléctricas. Esta estrategia no solo garantiza un abasto confiable de energía, sino que también fortalece el compromiso del sector con la sostenibilidad y la innovación tecnológica.
Las inversiones superan los 230 millones de pesos, destinados a la instalación de 2,479 paneles solares que abastecerán a mil 900 habitaciones en la Riviera Maya, además de las oficinas corporativas de diversos grupos hoteleros.
El proyecto es liderado por la firma Energía Real, en alianza con Kiin Energy, que proporciona la tecnología bajo un esquema de costo cero inicial para los hoteles. La amortización se realizará en un plazo de 15 años, a partir de los ahorros obtenidos en el pago mensual de electricidad a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Con estas acciones, la industria hotelera no solo responde a los retos energéticos de la región, sino que también da un paso firme hacia un modelo de operación más competitivo, eficiente y respetuoso con el medio ambiente. La transición hacia fuentes renovables reafirma a la Riviera Maya como un destino turístico de clase mundial que integra lujo, innovación y responsabilidad ambiental en su propuesta.
