La cuarta hija de Carlos Slim combina su papel en los negocios familiares con una marcada pasión por el arte y el Museo Soumaya, espacio que honra la memoria de su madre.
El magnate Carlos Slim Helú, considerado el hombre más rico de México, ha sabido involucrar a sus seis hijos en distintas áreas de su imperio, garantizando así la continuidad de un legado que trasciende generaciones. Entre ellos, destaca la figura de Soumaya Slim Domit, su cuarta hija, quien ha optado por un perfil bajo y reservado, pero con un rol clave tanto en los negocios familiares como en el ámbito cultural.
Aunque su estilo discreto la mantiene alejada del foco mediático, Soumaya participa activamente en las iniciativas empresariales del Grupo Carso y en proyectos estratégicos de la familia. Sin embargo, su verdadera pasión está en el arte, herencia compartida con su madre, Soumaya Domit Gemayel, a quien se rinde homenaje con el Museo Soumaya, uno de los recintos culturales más importantes de México.
Soumaya Slim se ha mantenido muy cercana a la operación y promoción del museo, espacio que resguarda una de las colecciones de arte más completas de Latinoamérica, con piezas que van desde esculturas de Auguste Rodin hasta obras de los grandes maestros europeos y latinoamericanos. Su interés por el arte no solo refleja una inclinación personal, sino también un compromiso por preservar y difundir el patrimonio cultural a nuevas generaciones.
De esta manera, Soumaya Slim Domit se perfila como una de las figuras más importantes dentro de la familia, aportando no solo a la continuidad del emporio empresarial, sino también a la construcción de un legado cultural que enriquece la vida artística de México.
