LOS DESTINOS EMERGENTES DE QUINTANA ROO QUE HAY QUE VISITAR ANTES DE QUE SE PONGAN DE MODA

Con más de 22 millones de turistas anuales y destinos de fama mundial como Cancún, Riviera Maya o Tulum, Quintana Roo sigue siendo uno de los epicentros del turismo internacional. Sin embargo, lejos del bullicio y de las playas más instagrameadas, surge una nueva ola de destinos emergentes que están conquistando a los viajeros más sofisticados: esos que buscan autenticidad, naturaleza virgen y experiencias únicas.

Según Andrés Martínez, director general del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ), “el estado tiene mucho más que ofrecer más allá de sus polos consolidados. Estamos trabajando en diversificar la oferta turística para poner en el mapa lugares que conservan su esencia, ideales para un turismo de bajo impacto, de conexión con la cultura local y con el medio ambiente”.

Nichupté: el paraíso de los manglares

Pocos saben que en el corazón de Cancún se encuentra un sistema lagunar de más de 3,000 hectáreas, rodeado por manglares y canales: la Laguna Nichupté.

Si bien los hoteles de Zona Hotelera miran hacia el Caribe, los más aventureros están empezando a voltear hacia Nichupté, donde se ofrecen tours en kayak, paddleboard al amanecer, safaris fotográficos de aves, y paseos en lanchas silenciosas para explorar este pulmón verde.

“En Nichupté encuentras cocodrilos, garzas, manatíes, y es un ejemplo perfecto de turismo de naturaleza en plena ciudad”, señala Andrés Martínez.

Nuevos proyectos hoteleros boutique y de wellness están en fase de desarrollo en las orillas de esta laguna, que promete ser el próximo hotspot eco-chic de Cancún.

Xcalak: el secreto del sur

Casi en la frontera con Belice, a 5 horas de Cancún, se encuentra Xcalak, un pueblo de pescadores con apenas 400 habitantes y un ambiente de otro tiempo.

Su gran tesoro es el Arrecife Mesoamericano, que en este punto es especialmente bien conservado y alberga corales intactos, peces tropicales, tortugas y manatíes. Además, es uno de los mejores puntos del país para buceo técnico, fotografía submarina y pesca deportiva con caña.

No hay hoteles masivos aquí: solo eco-lodges y cabañas frente al mar, ideales para quienes buscan desconexión total. “Xcalak es para el viajero que no necesita wifi ni aire acondicionado, sino el sonido del mar y cielos llenos de estrellas”, comentan los operadores locales.

El CPTQ trabaja en promover este destino dentro de los circuitos de turismo de naturaleza premium y slow travel.

Uvero: la Costa Maya más salvaje

A medio camino entre Mahahual y Xcalak, Uvero es la definición perfecta de “Caribe virgen”. Se trata de kilómetros de playa desierta, rodeada de selva y manglar, con acceso limitado por caminos de terracería.

Los proyectos aquí son pocos y sostenibles: cabañas ecológicas con techos de palma, energía solar, baños de compostaje y actividades que van desde kayak en manglares hasta snorkel en zonas arrecifales casi inexploradas.

“Uvero es un paraíso para el viajero con conciencia ambiental, que busca cero impacto, privacidad y naturaleza pura”, señala Andrés Martínez.

La comunidad local, formada por pescadores y guardianes del manglar, ha desarrollado en conjunto con ONGs productos turísticos basados en la conservación, desde rutas de interpretación hasta talleres de herbolaria maya.

Kantunilkín: la puerta de la selva

Al noroeste del estado, a solo una hora de Cancún y de Chiquilá (puerto de embarque hacia Holbox), se encuentra Kantunilkín, un pueblo maya que empieza a despertar el interés de un nuevo perfil de viajero.

Su atractivo no está en la playa (no la tiene), sino en su riqueza cultural y natural: es la puerta de entrada a cenotes ocultos, cavernas subterráneas y comunidades donde aún se conservan ritos ancestrales y oficios como la alfarería o el bordado.

Además, en los alrededores de Kantunilkín se están desarrollando proyectos de turismo rural y regenerativo, enfocados en experiencias como caminatas guiadas por la selva, ceremonias mayas, rutas de meliponicultura (abejas sin aguijón) y degustaciones de cocina tradicional.

“Hoy el turismo de lujo también es el que te conecta con las raíces, con el saber local. Y ahí es donde Kantunilkín tiene un enorme potencial”, dice Andrés Martínez.

El futuro: diversificación y sostenibilidad

El CPTQ tiene como prioridad en los próximos años seguir impulsando la diversificación de la oferta turística: no solo sol y playa, sino también turismo de naturaleza, cultural, gastronómico y rural. Y estos destinos emergentes son clave en esa estrategia.

“Queremos que el visitante que llega a Quintana Roo se quede más días, explore más allá de lo conocido y genere un impacto positivo en las comunidades. Que descubra el otro Caribe, ese que aún guarda su alma auténtica”, concluye Andrés Martínez.

Así que ya lo sabes: Nichupté, Xcalak, Uvero y Kantunilkín son nombres que probablemente pronto escucharás con frecuencia. Y si te animas a visitarlos hoy, te aseguro que vivirás una experiencia única… antes de que se pongan de moda.

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